24 July 2009

Romanones y oposiciones docentes

Se adjudica al conde de Romanones la frase “ustedes hagan la ley, que yo haré el reglamento”. Algo así ha pasado con los tribunales en las oposiciones docentes de este año en la Comunitat Valenciana. Les cuento.

“La ley”: La Conselleria pactó con los sindicatos que este año las plazas convocadas se distribuirían equitativamente entre los tribunales de oposición, de tal manera que el aspirante no compitiera contra todos los presentados, sino sólo contra el resto de aspirantes de su mismo tribunal. De este modo, se suponía, se evitaba que las distintas varas de medir de cada tribunal beneficiara a unos (los presentados en tribunales más benévolos) y perjudicara a otros (si los criterios de corrección eran más restrictivos). Una medida que en principio fue valorada por los sindicatos y la mayoría de opositores como positiva por dar más objetividad al proceso.

“El reglamento”: En la práctica, los tribunales han sido en general muy restrictivos, de tal manera que han acompasado el número de aprobados en la fase de oposición al número de plazas que disponían para adjudicar. Así, es el tribunal quien decide quien consigue plaza y quien no, ya que sólo pasan a la fase de concurso los que ellos aprueban. Por tanto, los méritos apenas sirven para ordenar a esos escasos aprobados, pero no sentencian quien obtiene plaza y quien no, tal y como denuncian sindicatos como FE-CCOO y FETE-UGT.

Esto, obviamente, no se puede hacer de forma consensuada, dirigida, planificada. La sola mención explícita de aplicar este criterio pondría en aprietos a quien la expresase, fuera la Administración o el tribunal.

Resultado: Habrá que esperar el dato oficial, pero presumiblemente, con estos criterios, el perjudicado será el interino. ¿Por qué? Para un interino, su ventaja está en la experiencia previa (baremación de méritos) y su desventaja, en los exámenes (los aspirantes de acceso libre pueden dedicar más tiempo al estudio que quien compagina preparación y trabajo). En los últimos años, casi el 80% de los aprobados eran interinos. Ya digo, habrá que esperar a la cifra de este año. Lo curioso es que estamos en las convocatorias transitorias de la LOE, que se supone que son las que tienen que ayudar a los interinos a conseguir plaza definitiva.

Dicho esto, sólo me queda decirles una cosa: ¡felices vacaciones! MAGISTERIO (y este blog) volverán con ustedes al inicio de curso.

21 July 2009

Dudas sobre la evaluación andaluza (y 2)

Más dudas:

3- Hay un gráfico en que compara los resultados con las horas de uso de la televisión/consola/ordenador. El resultado es una curva, tanto en Primaria como en Secundaria, de tal forma que los peores resultados los sacan los alumnos que o no ven nada de la televisión o ven más de 5 horas, y los que ven entre 3 y 5 horas sacan un poco mejor resultado que los que sólo la ven una hora al día. En fin, o se rompen muchos tópicos sobre la nocividad de la “caja tonta” o es que el uso de estos electrodomésticos no afectan significativamente los resultados o se escapa alguna cuestión metodológica.

4- Sobre las gráficas que relacionan los resultados con el nivel educativo del padre/madre y con el nivel socioeconómico del alumnado. Resultados supuestamente obvios; a mayor nivel educativo de los progenitores o mayor nivel socioecómico, mejores resultados competenciales. Y esta es la madre del cordero que revela el fracaso de un sistema que se dice equitativo. La equidad sería que los resultados no dependieran de estas correlaciones, es decir, un sistema educativo que propiciara la igualdad de oportunidades independientemente del entorno socioeconómico y no llamar equidad a que en una media de 500 puntos, la mayoría de los alumnos se concentre en torno a esa media. Ya lo dice la OCDE, “dos terceras partes de los alumnos participantes en PISA obtienen entre 400 y 600 puntos)”.

Eso sí, a los centros sí que les servirá el dato para saber su posición dentro del sistema educativo andaluz.

Dudas sobre la evaluación andaluza (I)

La Consejería de Educación andaluza ha presentado los resultados de la Evaluación Diagnóstica de 4º de Primaria y 2º de ESO realizada este año. A leer el informe completo distribuido públicamente, me asaltan muchas dudas. No digo yo que la Administración y los centros tengan mejores datos y que les sirvan para algo, pero lo dado a conocer públicamente, a mi, me aclara poco. Puede ser que a fuer de ser conciso, el informe se salte algunos puntos que hacen que mi juicio sea erróneo. En fin, enumero mis dudas:

1- Dice el informe, y la consejera, que “la mayoría de los alumnos y alumnas, entre el 50% y el 51%, alcanzan los niveles más altos, 4, 5 ó 6”. Toma, pues claro. Sólo hay que ver la metodología. “Las puntuaciones directas se transforman en una escala, en donde la puntuación directa promedio del alumnado andaluz es 500 puntos y la desviación típica, 100. (…) y se dividen (las competencias) en seis niveles de conocimiento y habilidades”. El sistema que aplica PISA, señalan. Efectivamente, si sacas la media de las puntuaciones obtenidas y el promedio lo pones en 500, lo estadísticamente esperable es que los tres niveles superiores (4, 5 y 6) agrupen a la mitad del alumnado, y los tres inferiores (1, 2 y 3) al 50% restante. Ya lo especifica el Informe PISA 2006: “El promedio de 500 puntos de la OCDE es un número índice que facilita la comparación entre países, número que nada tiene que ver con una supuesta calificación (no cabe en modo alguno establecer equivalencias con el valor de los puntos en una escala de 1 a 10)”. Aún más claro: “Estas puntuaciones no permiten calificar aisladamente los sistemas educativos o los resultados de sus alumnos”. Esto no impide a los autores del informe señalar que “existe un alto índice de coincidencia con los resultados ofrecidos por PISA 2006, donde se sitúa a Andalucía en posiciones dentro del intervalo medio”. No voy a analizar el PISA andaluz, lo que sí es evidente que con esta metodología, el resultado de la evaluación andaluza se sitúa en el intervalo medio andaluz. Pues claro. Lo que no veo que se pueda homologar los 500 puntos andaluces con los 500 puntos PISA. O sí, qui lo sa (no se pueden comparar dos datos relativos sin poner en común las unidades absolutas).

2- Siendo una prueba censal, hay cierta discordancia en el alumnado extranjero, aunque la verdad, mínima. Según los datos del informe, el 5% de los alumnos que hicieron la evaluación fue extranjero. Los datos avance del Ministerio elevan algo la presencia de alumnado extranjero en la escuela andaluza. 6,4% en Primaria y 6,5% en ESO. Pero bueno, es escasa la diferencia y hay que tener en cuenta que el porcentaje para toda la etapa puede variar según qué curso. Si que me sorprende, nunca me había fijado, que el porcentaje de alumnado extranjero en Andalucía es mucho menor que en otras comunidades (a excepción de la provincia de Almeria). Pero bueno, eso dicen los datos.

(Continua en otra entrada)

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14 July 2009

La Educación no está en crisis

Es lo que pasa cuando la alarma se instala en la conciencia colectiva. La crisis empapa todo, todo lo justifica, todo lo causa y contra ella nos encomendamos. Pero no es así.

Y menos en Educación. Mucho se habla de cómo está afectando la crisis a la Educación, que si provoca aumento de alumnos, que si los parados se han lanzado en masa a las oposiciones educativas, que…

Sobre esto último me quiero centrar, sobre todo porque las noticias de muchos medios hablan de que el número de personas que se presentan a oposiciones públicas han crecido mucho este año. Pues vale.

Pero trasladar esto a Educación no es exacto. Me dijo un inspector/preparador la semana pasada “la Educación no está en crisis” y es cierto. Ni que decir tiene en Primaria.

En la Comunitat Valenciana, el número de inscritos a las oposiciones es el mismo que el año pasado. Ni más ni menos. Hay menos plazas pero no precisamente por la crisis. De hecho, por primera vez en la última década, incluso se convocan 500 cátedras.

Otros detalles: la ratio de opositores por plaza de Inglés en Primaria sigue por debajo de dos personas. En francés, ni se convocan, entre otras cosas, porque no hay personas para cubrirlas (no únicamente por ello, aclaro).

Creo que es importante distinguir esto de lo que es crisis y no, porque un mal análisis puede enmascarar una realidad que paguemos en el futuro. Y la realidad es que en España faltan muchos maestros, no salen suficientes de las universidades y la implantación del Grado va a suponer un bache en las oposiciones docentes que dejará con pocos candidatos para cubrir las plazas que se convoquen. Al menos, ese año en que los universitarios tengan que pasar un año extra para obtener la titulación. Y que esta realidad se agrava en Magisterio Inglés, justo en un momento en que las Administraciones educativas echan el resto, ahora y durante los próximos años, por implantar un sistema público bilingüe (o plurilingüe, en caso de autonomías con lengua propia). Y más cuando el sistema educativo (en este caso referido a los alumnos y no a los docentes) va a introducir el inglés a quinta marcha. Véase el nuevo modelo de Selectividad o lo anunciado por la Politécnica de Valencia de que exigirá inglés de partida. Es decir, en unos años vamos a pedir más formación lingüística a nuestros alumnos que la que podrá proporcionar la plantilla docente. O para ser más exacto, sin que podamos reforzar la plantilla para estos nuevos requerimientos por falta de banquillo.

Cierto es que presumiblemente es una situación coyuntural. Desde el momento en que de la escuela de Magisterio se salga con la competencia en inglés, se supone que el extra vendrá de serie, por decirlo de algún modo.

Volviendo a la crisis y a los opositores de Secundaria, está la cuestión de la vocación. El conseller valenciano planteó al ministro (como chascarillo, no como iniciativa, por otro lado imposible) la conveniencia de incluir un test psicotécnico a las oposiciones docentes. El comentario viene a cuento por esos comentarios que a veces se escuchan de “a mi la docencia no me gusta, yo soy licenciado de XXXX, pero es un trabajo seguro, y con la crisis…”. Daría pie a otra entrada (este post ya es largo) pero ¿creen ustedes que e

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‘Descentralizar’ FP

El conseller de Educación, Alejandro Font de Mora, ha sugerido “descentralizar” algunas cosas como los nuevos títulos de FP o las acreditaciones. “Como pasa en la universidad con la ANECA, podríamos implantar nuevos títulos y posteriormente el Ministerio podría evaluarlos y acreditarlos”. Como los grados que diseñan las universidades, vamos.

La idea del conseller se debe a una intención de romper “la rigidez” del Ministerio lo que provoca, según el conseller, que a veces los títulos no contemplen las peculiaridades y diferencias existentes entre las autonomías o que se generan a lo largo del tiempo. Así, se da que permanece la oferta de ciclos que ya no tienen demanda real en el tejido productivo que sí existía en determinada zona hace años y cosas así.

La reflexión partió de una pregunta sobre el reconocimiento profesional a las personas que sin titulación trabajan en temas de dependencia, un área todavía no desarrollada. La Conselleria, en septiembre, iniciará el proceso de acreditación, de manera experimental, en la familia de Hostelería y Turismo. Un cambo en el que efectivamente trabajan muchas personas que de este modo podrán acreditar su experiencia y acercarse a la Formación Profesional.

La verdad es que lo propuesto por la Conselleria daría más flexibilidad a los estudios de FP. No flexibilidad en cuanto al alumnado, sino en cuanto a su relación con el mundo laboral, algo primordial para el éxito de estos estudios.

Tirando de memoria, recuerdo que en Murcia han creado comisiones territoriales (seis para la autonomía) para detectar nuevos perfiles y necesidades formativas en los mercados laborales/productivos locales. Así como un comité de acreditación de FP.

Así a priori, efectivamente, una de las fortalezas de la FP es su conexión formativa-laboral con el entorno y, por tanto, la dependencia centralizada de Madrid carcome esa fortaleza.

Font de Mora ilustraba el tema con un ejemplo muy ilustrativo y autóctono, los nuevos títulos de artista fallero y fogatero, necesidades formativas de raigambre exclusiva valenciana y que, no obstante, la Conselleria reconoce que está a la espera de las decisiones del ME. Por tanto, parece que la propuesta tiene visos de sentido común para su estudio por parte del Ministerio.

8 July 2009

Qué es más grave, ¿malgastar el tiempo o el dinero?

Eliminar el alboroto en clase cuesta a las arcas públicas 838 millones de euros al año. Curiosas las cuentas que ha sacado José Antonio Poveda, abogado de Escuelas Católicas, en una tribuna de MAGISTERIO.

Yo cambiaría un poco el orden de la tesis: 838 millones de euros del Gasto Público en Educación se malgasta en mantener el orden en clase.

Pero lo que de verdad se pierde, se despilfarra, se malgasta es el tiempo. Según el informe de la OCDE citado en el artículo, el 16% de la hora de clase. Lo otro, permítanme la ’boutade’, sólo es dinero.

6 July 2009

No habrá Ley Valenciana de Educación

La Conselleria de Educación renuncia a elaborar una Ley Valenciana de Educación. Así que el borrador no saldrá del cajón en el que reposa. Al menos, de momento. Y como seguro que ya no será en esta legislatura, este borrador nunca verá la luz. En caso de que vuelva la voluntad política, será en un nuevo panorama y, por tanto, con un nuevo enfoque y contenido.

Aprovechando la aprobación en el Parlament de Catalunya de la LEC, se lo preguntamos al conseller Alejandro Font de Mora. “Fijarnos objetivos generales podría plantear dificultades. El objetivo de la ley era recoger una serie de cosas que ya estaban en marcha”. En cambio, ahora, “nosotros trabajamos en cosas concretas”.

Hay que recordar que cuando se anunció la Ley, se preveía este borrador para el primer semestre de 2009. Este periodo concluye ahora y por eso creo que había que preguntarlo. No es que se retrase el tema, es que se da finiquitado.

La razón es práctica. Dado el grado de conflicto en el sector, para qué introducir una nueva polémica. Dada la confrontación, la Ley sólo podría salir adelante si la Conselleria asumiera y recogiera en ella íntegramente los trece puntos de la Plataforma. Si no aceptara esta cesión, para qué pretender lo imposible, alcanzar un pacto desde un desacuerdo total. Sencillamente, no es posible.

Así que esos “objetivos generales” que iba a plantear la Ley se han convertido en “cosas concretas” en las que trabajar desde la Conselleria. Por tanto, a efectos prácticas, la política educativa es la misma, lo único que cambia es el rango legislativo de las disposiciones.

Uno, que empieza a tener cierta memoria, añade esta Ley a la lista de los grandes acuerdos no natos: Proconce (el primer proyecto sobre convivencia escolar que creo recordar que se realizó en los tiempos de Concha Gómez como directora general) o “los 113 (¿o eran 116?) puntos para la mejora de la calidad” que propuso en 2000 Manuel Tarancón tras la firma del acuerdo retributivo de 1999.

En esto de los pactos educativos, viendo los que se van firmando, veo una doble vía. Los pactos sociales, como el firmado en Murcia (amplísimo) o el extremeño (bastante discreto, por otra parte), o los pactos políticos, como el alcanzado en Catalunya con la LEC (90% de apoyo en el Parlament, mucha oposición entre los agentes educativos) o el que pretende el ministro Gabilondo, enrolando para ello a la Conferencia Sectorial.

Presumiblemente, una Ley Valenciana de Educación es un pacto político, en el sentido de que se abordaría en Les Corts. No sé si ha habido algún tipo de contacto con el PSPV-PSOE sobre el tema. Sobre todo porque un acuerdo entre los dos grandes partidos autonómicos tendría tanto apoyo como la LEC, vista la representación en Les Corts. Desgraciadamente, porque creo que sería muy positivo este acuerdo, coincido con el análisis de los responsables de la Conselleria: en estos momentos, es una pretensión política imposible.

En definitiva, archivo todas las notas sobre la Ley Valenciana de la Educación. Ya no es actualidad, sólo hemeroteca.

1 July 2009

En ocasiones veo… pactos

El Parlament de Catalunya ha aprobado la Ley de Educación de Cataluña (LEC).

Hace escasas semanas, la Región de Murcia firmaba su tercer Pacto Social por la Educación, con mayor consenso si cabe que el anterior.

El Ministerio de Educación pretende que la Conferencia Sectorial alcance un pacto por la Educación.

Y el ministro, Ángel Gabilondo, reabre dos años después la negociación del Estatuto Docente.

Sé que está ya muy trillado, pero no me puedo resistir: Yes, we can.