“David, tiene que salir perfecto”. El director general de Personal de la Conselleria valenciana, David Barelles, tiene ante si un importante reto y es lógica la presión del conseller para que el proceso telemático de adjudicación de plazas provisionales e interinas de maestros sea un éxito. La Administración valenciana ha decidido eliminar los actos de adjudicación presenciales que cada año reunía a miles de docentes en el Palacio de Congresos donde uno a uno elegían su destino para el curso siguiente. Este año se mantendrá en Secundaria, pero si funciona en maestros, puede ser el último año.

Ya sabrán la historia: STEPV y FETE-UGT se oponen y FE-CCOO está a favor, mientras que ANPE, también a favor, guarda más distancias.

De esta manera, que Barelles lleve a buen término el proceso incidirá también en los sindicatos.

A favor del proceso telemático es que está generalizado en muchas autonomías, que también se hace para el concurso de traslados y que en el siglo XXI, los trámites burocráticos con la Administración tienden a ser todos telemáticos.

En contra está que ya se intentó una vez y no funcionó, que pese a las molestias, los actos presenciales se tocan, es decir, más que no haber ni trampa ni cartón, lo que no hay es sospecha de ningún tipo y que deja en manos de las personas y no de un ordenador dónde se trabajará durante un curso entero. Que no es cualquier cosa eso.

Quizás despectivamente, los actos de adjudicación se han calificado como “la feria de los interinos” en la que los sindicatos competían por ver quién tenía mejor stand. Y como en cualquier feria, el docente salía, además de con su destino, con unas bolsas llenas de bolis, calendarios y demás merchandising. Y por aquí hay que buscar las razones al cambio de procedimiento. El ordenador no buscará afiliados.