El jueves hay convocada una (más) huelga escolar contra la Lomce, la ley educativa propuesta por el Gobierno central. Legítima, como todas. Eso sí, opino que si no hubiera Lomce habría que inventarla. Porque mayor que la idoneidad de su articulado es la necesidad de reformar nuestra escuela.

No puede haber excusas, no podemos taparnos los ojos: somos el país con mayor abandono educativo y mayor paro juvenil de Europa. Ni nuestro pasado –otros vienen incluso de más atrás– ni nuestra tendencia –hay que matizar la reducción en las estadísticas educativas– da para que alguien pueda conformarse. Insisto: sin cambios, la esperada recuperación económica volverá a vaciar nuestras aulas, porque sigue creciendo el abandono entre aquellos que ni siquiera tienen el título de la ESO. La crisis no habrá sido una oportunidad, sino sólo dolor.
Aceptada la necesidad – que no todos aceptan y para algunos cualquier propuesta del PP no es legítima– mucho habría que debatir sobre la idoneidad de la reforma. De hecho, en lo que más confío como motor de cambio educativo es en la evaluación de Primaria que propone la ley y la detección temprana de necesidades educativas especiales que ha puesto en marcha la Conselleria. Más que en otras medidas que se pretenden aprobar. O veo más oportuna la negociación de una mejor carrera profesional docente que la propia Lomce. El maestro sigue siendo la clave.
Lo ideal sería que esto fuera posible tras un pacto entre PP y PSOE, incluso con el nacionalismo. No porque en el punto medio esté lo idóneo, sino porque forma parte de lo deseable la estabilidad normativa y sólo este pacto lo permitiría. Desgraciadamente, ese es el acuerdo imposible, porque para ello haría falta imponerse a los propios y ceder con los contrarios. No es cuestión de sumar siglas sino de amplitud de arco ideológico.
Si la situación educativa, económica y social de este país todavía no ha conseguido que este pacto sea posible, nada lo hará. Antes perderán su carácter mayoritario que actuarán con sentido de estado, o común, como tanto pregona Rajoy. Así que ya conocen a los contrincantes que sí acudirán al debate: BOE contra movilizaciones.

Artículo publicado en El Mundo Valencia.