El Congreso aprobó el otro día dos reformas: la Lomce y la que la sustituirá. Se confirma, pues, esta tradición democrática: cada gobierno elabora su ley educativa; es imposible llegar a un acuerdo en esta materia; el PP no puede reformar la escuela según una parte del sector educativo y político.
La Lomce es una norma más necesaria que idónea y le va mejor a autonomías como la nuestra, a aquellas con las tasas de fracaso escolar y de repetición altísimas. Pero sigue sin reformar de manera decidida la Primaria, estataliza buena parte del currículo pese a que habla de autonomía pedagógica y pone apellidos al título de la ESO, lo que condiciona el itinerario académico del graduado. No cito lo de la Religión, la diferenciada o el catalán, pero eso son los fuegos de artificio que iluminan la oscuridad de la gresca ideológica.

La Lomce ni siquiera contenta a aquellos que quieren una reforma a fondo. Siguiendo el camino contrario a la estrategia política, el Ministerio ha sido rudo, antipático en las formas sin hacer una reforma de gran calado. Ni cuerpo de directores, ni Bachillerato de tres años, ni, como digo, reforma de la Primaria…
El resultado es que este jueves habrá una multi-huelga educativa. No hay sector que no tenga su propia convocatoria en contra de la reforma. Concertada y pública, pero también cada sindicato por su lado. Esto último, sobre todo, es coletazo de la división sindical que provocó el mayoritario acuerdo de interinos firmado a principios de año y que deterioró las relaciones entre los principales sindicatos docentes.
Esta división ha reducido –se puede tener la sensación de lo contrario– la movilización escolar en Valencia. Si nos remontamos a inicios de 2012, recién aprobado el Decreto Vela, la llamada ‘primavera valenciana’ convirtió a la Comunitat en vanguardia de las protestas. Casi dos años después, ya no es así. Más tras la huelga indefinida de Baleares. Para que esta tendencia continúe, la prueba de fuego de la Generalitat será la Mesa General que mañana inicia la negociación sobre la retirada del Decreto Vela. La huelga contra la Lomce está descontada porque su contrarreforma, reitero, ya está aprobada en el Congreso.

Publicado el martes 22 de octubre en el Mundo Valencia