He leído dos estudios que pretenden responder a la recurrente pregunta: ¿Es más barata la enseñanza concertada? Uno de ellos es del área de Educación de Izquierda Unida y el otro ha sido publicado en el último número de la Revista Española de Investigaciones Sociológicas.
IU concluye que no, que la concertada cuesta un euro más que la pública. Para llegar a esta precisión el estudio realiza un absurdo ejercicio: ¿Cuánto costaría la concertada si tuviera los costes de la pública? Para entendernos: ¿Cuántas ruedas tendría una moto si tuviera las mismas que un coche? Pues cuatro, como el coche. Lo mismo pasa en el estudio de IU: la concertada costaría lo mismo si sus docentes cobraran lo mismo, la ratio fuera la misma y tuviera tanto profesorado de apoyo como la pública.

Mucho más interesante el artículo científico mencionado cuya conclusión es que “la escolarización en centros concertados supone una reducción del gasto público, así como el trasvase de parte de los costes educativos a las familias” ¿Es más barata la concertada? Para el Estado sí, pero lo que no paga éste lo abonan las familias. Esto permite, por ejemplo, que el ajustado porcentaje PIB que el Estado invierte en Educación luzca más que el gasto real que representa si para una cuarta parte del alumnado cuenta con el bolsillo subsidiario –copago– de las familias.
Otra consecuencia que recoge el estudio es que propicia a nivel general un sesgo socioeconómico según titularidad del centro. Y en esto apelo, de manera fundamentalmente intuitiva, a la responsabilidad de la concertada en mejorar nuestra Educación.
Escribía hace unos días el director del Instituto de Evaluación:“PISA: la diferencia de España viene de los malos resultados de alumnos con padres de estudios superiores” ya que la media española de los alumnos con padres sin estudios es la misma que la de la OCDE.
La excelencia de la que carecemos tiene que ver, en parte, con el desempeño mediocre de los niveles socioeconómicos medios y altos. Y esos niveles se encuentran más en números relativos en la concertada. No basta lucir palmito mejorando los resultados de la pública gracias a la ventaja sociocultural de sus familias.

Artículo publicado en julio en El Mundo Valencia