11 March 2009

Comienza el run-run

Comienza el run-run… Los más cínicos lo calificarán de “la democratización de la crisis”. Y ya se sabe, toda riada comienza por un chirimiri…

 

El 60% de los funcionarios se jubila antes de los 65 años sin ninguna penalización

 

Corbacho plantea congelar el sueldo a los funcionarios que cobren más de 30.000 euros.

 

El presidente (catalán, José Montilla) ve “poco justificable” la subida salarial de los funcionarios

 

Elena Salgado, ministra de Administraciones Públicas: “No es el momento de abordar la congelación salarial de funcionarios”. Eso sí, considera “razonable” esta medida si la situación económica negativa persiste en 2010.

 

Una subida poco oportuna

 

Gerardo Díaz Ferrán, presidente de la CEOE: “Creo que en este país sobran muchos funcionarios y están mal pagados”.

 

Y una reflexión: ¿Cuánto tardarán las distintas administraciones educativas en sacar el tema de la crisis contra los diferentes conflictos educativos como los de Cataluña, Comunitat Valenciana, Andalucía o Canarias, por ejemplo?

3 March 2009

“Austeridad” y ofertas de empleo

Para este verano, las administraciones educativas han convocado 17.060 plazas para maestros y 2.718 plazas de Secundaria a las oposiciones docentes de 2009. Algunas ofertas todavía son provisionales, pero ya se puede concluir que las convocatorias han ido a la baja respecto con años anteriores. “Estamos en crisis” es el comentario – real por otro lado – que se escucha en cualquier conversación y el concepto de “austeridad” es lo más vendible en el terreno político.

La muestra está en los datos. El año pasado 2008, para el cuerpo de maestros se convocaron 8.398 plazas y para el de Secundaria, 18.843, además del resto de cuerpos de enseñanzas especializadas y FP. En 2007, anterior año de oferta general de Primaria, fueron 26.185 para maestros y 4.458 para Secundaria. Es decir, que de una convocatoria a otra de Primaria, la oferta se ha reducido en un tercio, más de 10.000 plazas docentes.
Lo dicho, austeridad.

Y el asunto puede ir a más, si esto de la crisis sigue agravándose. Por de pronto, el Consejo de Ministros ha aprobado una oferta de empleo público del Estado que supone el 42,7% de las plazas convocadas en 2008. Pero lo más indicativo es que sólo cubre el 30% de la tasa de reposición, es decir, que por cada diez jubilados, sólo entrarán tres nuevos funcionarios. Es decir, adelgazan las plantillas, como muchos sectores políticos y empresariales reclaman al Estado para reducir su déficit público y esas cosas de la economía.

Así que ahora la palabra mágica es “austeridad”. Mágica y vendible, aunque en Educación, una cosa no lleva a la otra. En primer lugar, ya lo dijimos en Magisterio, no hay nada como una buena oposición como para estabilizar el empleo interino y… ahorrar dinero público. Las direcciones generales de Personal y/o Recursos Humanos lo saben: un interino sale más caro que un funcionario. Pues ni con esas, hay que decir que se es austero y, por tanto, la oferta de empleo se reduce.

Pero además, porque el sistema eduativo sigue creciendo y, de hecho, las administraciones educativas todavía deben recurrir a las grandes ofertas de empleo no ya para cumplir con la tasa de reposición, sino para reducir porcentaje de interinos y atender las nuevas necesidades del sistema. Es lo que tiene la ley: cuando un gobierno determina en la LOE que el inglés debe introducirse en Infantil, debe ser consciente de que las autonomías tendrán que destinar recursos humanos para que los centros cuenten con docentes que impartan ese inglés. O cuando nacen nuevas asignaturas, o nuevos programas PCPIs. O cuando la matrícula de alumnos ha ido en alza por el mínimo repunte de la natalidad y la llegada de alumnado inmigrante. O se extiende la red de centros educativos. Etcétera. Eso se traduce en profesorado. Y si no las cubren con funcionarios, pues terminarán cubriéndose por bolsas que, lo dicho, salen más caras.

Así que ante el riesgo de que las reacciones ante la crisis económica comience a poner los ojos sobre el funcionariado, particularmente, docente, hay que dejar claro que en esto de la Educación, el procedimiento de concurso-oposición ya no es un método de contratación pública equiparable, por ejemplo, a unas pruebas de selección de personal de una empresa privada. Hoy en día, para bien o para mal, se ha convertido en un proceso laboral, de funcionarización, básicamente, de personal interino. Porque las plazas, salgan a oposición o no, siguen creándose y cubriéndose. Otra cosa es si al final habrá gente que las cubra