30 June 2009

Lo que pasa cuando se quiere contentar a todos

El PSPV-PSOE propone abrir los centros educativos once meses al año.

Sarrión-Once meses

Pilar Sarrión (responsable de Educación del partido) señala:

“Nosotros lo que proponeos con esta apertura de centros es que estas plazas sean cubierts por personal distinto a los profesores de los centros, por monitores, por educadores, por personal específico a las materias que se van a impartir y de esta forma que los padres puedan conciliar la vida familiar y laboral en este mes”.

El debate sobre los tiempos escolares debería abrirse. Ya he señalado en alguna ocasión que para que sea un debate sincero y posible, hay que separar lo que es el horario laboral docente del horario lectivo. Mientras que vayan de la mano, los intereses serán contrapuestos y, por tanto, no es posible el beneficio de unos (conciliación horaria de los padres o concentración horaria de los docentes) sin perjudicar a los otros (children keys o más horas de trabajo por el mismo sueldo).

En este sentido, está bien la propuesta socialista. Es un sinsentido que las instalaciones públicas tengan un horario y calendario de uso tan reducido. Aquí voy a contar una anécdota de juventud. Entonces, como el Poliderportivo de Burriana era ocupado por los equipos oficiales, las únicas instalaciones deportivas disponibles eran las de los colegios. El problema era que estaba cerrado y la polícia local te echaba si saltabas la valla. La solución pasó por poner un “objetor de conciencia” (aquello existía entonces) los fines de semana, para que la chiquillería local pudiera tener una alternativa de ocio saludable.

Volviendo al tema. El problema de la propuesta socialista es que quiere contentar  a todos de una, sin ir más allá en el análisis, por lo que su idea ya comienza a no gustarme tanto. Por un lado, quiere ganar puntos ante las familias, y por eso les propone abrir 11 meses al año los centros. Por otro, no quiere enfadar a los docentes, y por eso dice lo de “que estas plazas sean cubiertas por personal distintos a los profesores”. Vamos, abrir en julio sí; con profesores, no.

Tanto es así que los profesionales alternativos que propone Sarrión son monitores, educadores y “personal específico en las materias que se van a impartir” (en las clases de refuerzo del Plan Èxit). La cosa tiene su miga, porque ¿quién es ese “personal específico en las materias que se van a impartir” que no sea los docentes? Me atrevo a intuir que se refiere a “otros docentes” y no a los de plantilla, porque no conozco más “personal específico” de Matemáticas que un profesor de Matemáticas.

Dejando de lado la dificultad que entreveo de encontrar “otros docentes” que no sea el de plantilla, los opositores e interinos enfrascados justo en julio en todo el tema de papeleo, adjudicaciones y demás (es decir, profes que están para pocas bromas voluntarias), la propuesta socialista vuelve a plantear la idea de que la alternativa especializada a un profesor es un monitor. Una cuestión, lo de “educar niños sin maestros” que ya hablamos en su día.

De este modo, desarrollando la idea, Sarrión propone que para reforzar las áreas en las que el alumno falla es decir, en las que tras un curso el docente no ha conseguido que el estudiante alcance los objetivos, se ponga un monitor/educador/personal específico, perfiles profesionales que no contemplan (al menos no son requisitos para ello) la formación pedagógica y de contenidos que se exige a un docente para ocupar la plaza que ocupa. Yo ya lo siento, pero un recinto que acoge a niños/adolescentes atendidos por no docentes no puede definirse como un instituto, sino más bien como una guardería. Lo que no quita para que, efectivamente, solvente un problema para muchas familias que, ellos sí, sólo tienen un mes de vacaciones. Lo de una guardería educativa, a mi que me lo expliquen.

10 June 2009

Con modestia, permítame, señor presidente…

Señor presidente, D. José Luis, en estos momentos de análisis postelectoral, permítame desde mi modestia una recomendación política extrapolando las quejas de muchos docentes de instituto sobre la actual Educación: no se dedique SÓLO a gestionar los fracasos (parches para el abandono educativo, subsidios de desempleo, “derecho” a abortar, por citar algunos temas) e interésese por garantizar y aumentar los éxitos (tasas de titulados, crear empleo, educación sexual, por seguir con los mismos ejemplos).
Y le recomiendo el artículo sobre fracaso escolar y paro que publica Magisterio esta semana.
Porque dada la situación, educativa y económica, todos nos jugamos mucho en que usted acierte.
Un saludo.

14 May 2009

Equivalencia educativa de una encuesta política

Hoy el periódico El Mundo publica una encuesta que me ha llamado la atención. No exactamente por lo que dice. Y aunque no tenga nada que ver con la Educación, y menos con cuestiones laborales, me ha inspirado cierta analogía educativa.

La encuesta habla de quién ganó el Debate sobre el Estado de la Nación. La primera pregunta era: “¿Siguió usted el debate por los medios de comunicación”. El 65% de los encuestados dice que no.

La segunda pregunta: “¿Quién cree usted que ganó el debate, Zapatero o Rajoy?”. Sólo un 28% elude la pregunta, el resto (72%) se inclina por uno o por otro.

En definitiva, siete de cada diez encuestados reconoce que ni vió ni ha seguido por los medios el debate, lo que por lo que se ve que no es óbice para que siete de cada diez afirmen que Zapatero unos o Rajoy otros ganó el debate.

La sorpresa es evidente: ¿En qué se basan para dar tal opinión si no vieron ni siguieron el debate? Se supone que aunque el 65% ha dicho que no siguió el debate por los medios, sí que habrán leído algo sobre el tema. O, simplemente, dan por ganador a quien votó en las elecciones y punto pelota. Si no, la verdad, no lo entiendo.

Esta anécdota me ha sugerido cierta equivalencia educativa. Hay una tendencia a estimar que la tarea educadora debe centrarse en crear ciudadanos críticos (digamos, los que opinan si ganó Rajoy o Zapatero) independientemente de que se adquieran o no los contenidos (es decir, según esta equivalencia, si se vio o no el debate es lo de menos).

Como se ve en la encuesta, y permitan la ironía, si ciudadanos críticos ya hay muchos (siete de cada diez opina quién ganó), pero parece que el problema de la Educación española es que no se ve el debate (siete de cada diez). En definitiva, el gran problema es el fracaso escolar y abandono educativo. Si no es sobre una base de conocimientos, parece que lo de si ganó Rajoy o Zapatero no tiene mucho fundamento. Lo mismo que pretender formar a ciudadanos críticos con más de un 30% de fracaso escolar.