El conseller de Educación, Alejandro Font de Mora, ha sugerido “descentralizar” algunas cosas como los nuevos títulos de FP o las acreditaciones. “Como pasa en la universidad con la ANECA, podríamos implantar nuevos títulos y posteriormente el Ministerio podría evaluarlos y acreditarlos”. Como los grados que diseñan las universidades, vamos.

La idea del conseller se debe a una intención de romper “la rigidez” del Ministerio lo que provoca, según el conseller, que a veces los títulos no contemplen las peculiaridades y diferencias existentes entre las autonomías o que se generan a lo largo del tiempo. Así, se da que permanece la oferta de ciclos que ya no tienen demanda real en el tejido productivo que sí existía en determinada zona hace años y cosas así.

La reflexión partió de una pregunta sobre el reconocimiento profesional a las personas que sin titulación trabajan en temas de dependencia, un área todavía no desarrollada. La Conselleria, en septiembre, iniciará el proceso de acreditación, de manera experimental, en la familia de Hostelería y Turismo. Un cambo en el que efectivamente trabajan muchas personas que de este modo podrán acreditar su experiencia y acercarse a la Formación Profesional.

La verdad es que lo propuesto por la Conselleria daría más flexibilidad a los estudios de FP. No flexibilidad en cuanto al alumnado, sino en cuanto a su relación con el mundo laboral, algo primordial para el éxito de estos estudios.

Tirando de memoria, recuerdo que en Murcia han creado comisiones territoriales (seis para la autonomía) para detectar nuevos perfiles y necesidades formativas en los mercados laborales/productivos locales. Así como un comité de acreditación de FP.

Así a priori, efectivamente, una de las fortalezas de la FP es su conexión formativa-laboral con el entorno y, por tanto, la dependencia centralizada de Madrid carcome esa fortaleza.

Font de Mora ilustraba el tema con un ejemplo muy ilustrativo y autóctono, los nuevos títulos de artista fallero y fogatero, necesidades formativas de raigambre exclusiva valenciana y que, no obstante, la Conselleria reconoce que está a la espera de las decisiones del ME. Por tanto, parece que la propuesta tiene visos de sentido común para su estudio por parte del Ministerio.