Ya comenté que a los inspectores les están tocando el bolsillo. El número de docentes afectados ya es 21 personas y si continúa sin solucionarse, este mes se sumarán siete u ocho más. La Conselleria de Educación quiere llevar al Consell un documento que arregle el asunto, pero todavía no sé más. Ya hay reclamaciones individuales presentadas y abogados preparando los pertinentes recursos. El temor en la inspección es que si no hay solución, todos terminen perdiendo el susodicho complemento retributivo. El malestar es evidente e in crescendo. Seguiremos informando.